21. Don Don Ramen
Calle Dr. Miguel Rosas, 9, Bajo Izquierda
Don Don Ramen es un restaurante especializado en ramen artesanal ubicado en Las Palmas de Gran Canaria. El local elabora sus propios fideos y caldos —incluyendo opciones con caldo de cerdo, pollo y vegetal— y ofrece una experiencia centrada en la cocina japonesa auténtica. Su ubicación en Calle Dr. Miguel Rosas facilita el acceso desde el centro de la ciudad, y destaca por su menú reducido pero bien ejecutado, su enfoque en calidad de ingredientes y su ambiente informal. No pretende ser un establecimiento de lujo, sino un espacio para disfrutar de buen ramen en la capital grancanaria.

22. Dorotea Las Palmas
Calle General Bravo, 14
Un local lleno de sabrosas y divertidas propuestas todas inspiradas en el espíritu de las tascas de siempre y de las 'neotascas' donde se busca, y se consigue, potenciar el producto de proximidad. Todo ello en una sala que no le dejará indiferente, inspirada en la luz, el color y la energía de la isla de Lanzarote, lugar que dejó huella en las anfitrionas de este encantador local, Ana e Yraya. Acomodarse en el mágico salón de Dorotea o en su concurrida terraza para disfrutar de sus creativas propuestas, llenas de expresiones y sabores de otras gastronomías que en Dorotea hacen propias. Imprescindibles sus puerros a baja temperatura y su bocadillo de cochino.

23. El Arrosar
Calle Salvador Cuyas, 10
Si pensamos en arroces en la capital, automáticamente se nos viene a la mente el icónico restaurante El Arrosar, que fue inaugurado en 1988 por Rafael Pulido como El Anexo de la Casa de Galicia, con cocina gallega pero especializado en arroces. De hecho, mucha gente lo sigue conociendo y llamando con ese nombre original, el que le dio la merecida fama que atesora. Una vez dentro, el comensal puede disfrutar tanto en la barra como en su confortable sala, así como de la generosa bodega y de la gran variedad de arroces que ofrece. Más de 14 referencias, entre arroces y fideuás, (secos, melosos, caldosos...), además de una oferta mediterránea muy solvente.

24. El Bento Japonés
Calle Isla de Cuba 24
Un local pequeño pero de lo más acogedor, donde la experta chef Teresa Moon elabora, desde el producto fresco y de cercanía, un menú omakase que varía a diario. Su carta y las versiones que hace propias de la cocina nipona le han valido para ser uno de los restaurantes de comida japonesa referentes en la isla de Gran Canaria. En este local también se puede disfrutar de un maridaje único de sushi con champán y su bodega y el experto conocimiento de Rohit en sala hacen sobresaliente la experiencia. Sutileza, matices y equilibrio en un ambiente intimista donde lo mejor será dejarse llevar por las recomendaciones del día que vendrán marcadas por el producto local más fresco.

25. El Bodegón del Pueblo Canario
Calle Francisco González Díaz, 6
Desde que el chef José Rojano tomara el mando de este emblemático lugar, pronto lo convirtió en punto de referencia gastronómica de primer nivel en la capital grancanaria. Ubicado en el patio que fuera concebido por el artista Néstor Martín-Fernández de la Torre y su hermano, el arquitecto Miguel que desde octubre de 2013 fue declarado Bien de Interés Cultural. Hoy por hoy, se puede disfrutar de elaboraciones especiales con producto fresco, de mercado y de proximidad del primer chef que colocó a las Islas Canarias en el mapa gastronómico nacional. Un lugar gastronómicamente imprescindible.
26. El Búho Tuerto
Calle Tomás Miller, 13
Este restaurante de cocina argentina, situado en el centro de Las Palmas de Gran Canaria (C. Tomás Miller 13, 35007), se especializa en carnes a la brasa y parrilla con influencias tradicionales argentinas. Presenta una ambientación cuidada, combinando elementos de herencia rioplatense con la calidez del servicio local. Ofrece entrantes típicos como empanadas y provoleta, y platos principales que destacan por su calidad y cocción al estilo parrilla. La propuesta se complementa con opciones para distintos perfiles de comensales, incluyendo alternativas sin gluten y vegetarianas según reseñas. Gracias a su ubicación céntrica y al enfoque especializado en parrilla argentina, se posiciona como una referencia para quienes buscan una experiencia carnívora con carácter.

27. El Churrasco
Múltiples direcciones
Este asador se ha convertido, por méritos propios, en uno de los grandes referentes de Gran Canaria. Con presencia en la capital grancanaria y en Maspalomas, El Churrasco es un clásico para disfrutar de los mejores cortes de carne perfectamente elaborados. Detrás de todo, el empresario Mario Gil, que ha conseguido cumplir la idea que tenía en mente cuando llegó a Canarias desde su Colombia natal y emprendió con este restaurante en 1999. El servicio es una parte esencial de la experiencia en el restaurante, de elegante y confortable sala. Destaca, además su amplia bodega, con más de 100 referencias.

28. El Coto Libanés
Calle Gral. Mas de Gaminde, 37
Estamos ante uno de los grandes restaurantes libaneses de la capital grancanaria, sirviendo desde 1986 con la calidez de un negocio familiar y la calidad de un restaurante excepcional, que potencia sin duda al barrio de Alcaravaneras. Ya son varias las generaciones las que han heredado el amor por El Coto Libanés, que presume de haber formado una familia de clientes tan fiel como feliz, gracias a esos fantásticos tabule, por ejemplo, las brochetas, las empanadillas, las hojas de col rellenas, el cordero macerado o los adictivos hummus. Uno de esos lugares que ya forman parte de la identidad de una ciudad, y eso es una labor tan compleja como admirable.

29. El Equilibrista 33
Calle Ingeniero Salinas, 23
El chef Carmelo Florido ha sabido reinventar la gastronomía canaria a un nivel realmente excitante, dándole un impulso sin perder la raíz ni la esencia. Su carta está tan viva que cambia con una frecuencia muy alta, "desde los entrantes más sugerentes como crema de manga al cilantro o bolita de quesos con fresas de Valsequillo, pasando por los makis de atún y gofio o los lomitos de Caballa con papitas tomateras; hasta sabrosos platos principales que te dejarán sin palabras, como el jarrete de vaca canaria, el cochino confitado con higos de Marzagán, la sama con gratén de chorizo de Teror y cherne en caldo de algas frescas", como se definen. Una propuesta única.

30. El Padrino
Calle Jesús Nazareno, 1 bajo
En el enclave capitalino de Las Coloradas, El Padrino se erige como el restaurante donde siempre se encontrará producto fresco y de cercanía tanto en materia de pescados y mariscos como también de carnes seleccionadas. Desde sus cocinas se elaboran los platos más representativos de la gastronomía canaria y la excepcionalidad de su sancocho y su puchero pueden presumir de la fama que los precede. Amplios salones que también admiten celebraciones, sus jornadas de producto fresco de las más aclamadas y su terraza con luz propia hacen de El Padrino uno de los epicentros gastronómicos excepcionales de la capital.

31. El Pote
Calle Juan Manuel Durán González, 41
Más de 50 años de historia avalan a El Pote como uno de los locales insignes de la capital grancanaria. Desde entonces, han sabido adaptarse , en sala, servicio y cocina a las tendencias gastronómicas más actuales en equilibrio con la cocina tradicional a la que aportan su sello propio. Un local en que en dos plantas más una cómoda terraza, lo concentra todo: reservado para eventos especiales, amplio comedor y una bodega con referencias cuidadosamente seleccionadas. Sus versiones de cualquier plato de cuchara de la carta las ejecutan de manera excepcional y de resto, siempre consiguen el agrado del comensal.

32. El Rincón de Triana
Calle José Franchy Roca, 59, 35007
Esas gyozas rellenas de morcón ibérico y setas, junto a una ligera crema de kimchi ahumada, tienen el poder de crear en todo aquel que las prueba un regular antojo que solo puede solventar en este lugar, que desde que llegó a Las Canteras en 2019, no ha parado de coleccionar elogios y llenar día sí y día también. Las cabezas visibles de este restaurante son Mario Trigueros, gerente y encargado de sala, y Rafa Diepa, socio y chef ejecutivo. Ambos forman un binomio muy bien engrasado, controlando a la perfección cada mesa, los tiempos y todo lo relacionado con el bienestar de la sala, que no es un tema menor, sobre todo teniendo en cuenta el gran ritmo que existe en este restaurante.

33. El Ronqueo
Avenida Alcalde José Ramírez Bethencourt, 14
Dos son las premisas en la carta de presentación de El Ronqueo: producto fresco de la despensa marina y buenos arroces. Desde ambos principios, la cocina de El Ronqueo , la atención en sala y su envidiable ubicación, lo han convertido en uno de los locales referentes de la capital donde se puede vivir una experiencia gastronómica de las que no se olvidan. Un paseo por la ejecución más tradicional a la que aportan matices diferentes que sorprenden al paladar como sucede con su pulpo a la gallega con mayonesa de chipotle o su suprema de cherne con puré de batata trufado. Eso sí, nadie debería perderse sus arroces y sus caracoles.

34. El Santo
Calle Escritor Benito Pérez Galdós, 23
El Santo es de esos restaurantes que rebosa encantos: su sala, con paredes de piedra y esmerada decoración, su personal, atento y perfeccionista y su carta, donde las raíces de la tradición y la cocina con historia recibe pinceladas cargadas de creatividad que revolucionan, no solo la receta sino también el producto, potenciando todo su sabor y redimensionando su textura. Su ensaladilla, sus canelones, o su garbanzada son platos que hay que probar, sí o sí, porque tan pronto como se haga, se comprende el listado de reconocimientos que ha recibido El Santo por parte de las guías gastronómicas internacionales más prestigiosas.
35. El Trastero Gastro Bar
Plaza de España 5
El Trastero Gastro Bar es una tasca con ambiente acogedor y terraza, decorada al estilo rústico urbano, que ofrece cocina fresca y variada al momento. El local combina el ambiente ideal para picoteo, café o copas, con un servicio atento y un estilo cercano y desenfadado.
36. El Yantar
Calle Torres, 30
Restaurante que se encuentra en un lugar céntrico y presenta una amplia variedad de bebidas. Dispone de varias opciones, como café fresco, y su personal está siempre dispuesto a brindar recomendaciones. Posee una zona destinada y aislada para fumadores. Además, proporciona un servicio de alimentos y bebidas para llevar.

37. Embarcadero
Muelle Deportivo, Calle Joaquín Blanco Torrent, s/n.
Tiene una de las mejores terrazas de la ciudad, maneja el producto como pocos y su sala está a la altura de las circunstancias. Sí, Embarcadero es un lugar excepcional donde comer encima del mar, en pleno Muelle Deportivo, con la tranquilidad que ofrece el entorno y con la buena mano de Rafael Bueno en la cocina. Su impoluta trayectoria lo ha llevado a estar presente en las principales guías gastronómicas nacionales, y todo el que acude por primera vez queda rendido. Es fundamental dejarse llevar por las sugerencias del día, donde los pescados frescos locales suelen tener gran protagonismo. Un lugar para el deleite.

38. Enoteca El Zarcillo
Calle Dr. Vicente Navarro Marco, n°33
Uno de los locales con más encantos en la zona de Tafira de donde destaca su inigualable bodega que es la que acompaña un propuesta gastronómica singular y en constante renovación porque atienden a la oferta del mercado y sus temporadas. Destacar también la maestría con la que fusionan el producto netamente local consiguiendo realzarlo y destacarlo en elaboraciones evocadoras que, desde este rincón le pueden hacer viajar a cualquier parte del mundo. En El Zarcillo la prioridad es la cercanía y no solo desde el lenguaje propio de su cocina, sino también en el trato al comensal, sin olvidar la importancia que merece el vino y la gastronomía como entidad absolutamente indivisible.

39. Fuji
Calle Pedro Castillo Westerling, 20
El primer restaurante japonés de España, que en su día fundó el Sr. Sato, es hoy liderado por el chef Miguel Martínez y sigue siendo un lugar de culto para los amantes de la cocina nipona. Producto, técnica, fusión e innovación, le han valido para seguir liderando prácticamente todas las listas gastronómicas de reconocimiento nacional e internacional y todas y cada una de sus propuestas se basan en la filosofía heredada de Sato: el bienestar de sus clientes. Sus variedades de sushi y de sashimi son irresistibles a lo que habría que añadirle alguna de sus versiones flambeadas y, antes de arrancar con la experiencia, pregunte por sus "fuera de carta".

40. Gambrinus
Calle Secretario Artiles, 34
Este local ambientado en una antigua fábrica de cerveza es lugar de referencia del buen comer en la capital grancanaria. Una carta repleta de variedades que parte de una exigente selección del producto, siempre excepcional, como marca de la casa. Su esmerado servicio y sus cómodos salones, a lo que se le añade una distendida terraza, lo convierten en punto de encuentro. Carnes, pescados, arroces, mariscos; nada se les resiste y todo se elabora desde el más fiel respeto a la cocina tradicional. Gambrinus es sinónimo de buen comer, de buen beber y, sobre todo, de profesionalidad por todo lo que aportan a la experiencia del comensal.

